En el norte de Kenia, existe un lugar singular llamado Loiyangalani, donde la vida parece humanamente imposible: aislado, con un calor extremo (49 °C por las noches) y un suelo volcánico árido donde no crece nada. Para llegar a este lugar, se viaja en Land Rover por caminos rocosos y arenosos. Pero incluso en este entorno, la gente logra sobrevivir porque es su hogar.
En esta zona, los misioneros de la Consolata teníamos un dispensario, sin electricidad ni equipo médico que hubiera ayudado con el diagnóstico o la prevención. El hospital y el médico más cercanos estaban a seis horas de viaje en Land Rover.

En esta situación, nosotras, las Misioneras enfermeras y parteras, hemos experimentado innumerables veces que: LA VIDA SIEMPRE GANA.
Como aquella vez, una mujer embarazada de gemelos fue ingresada para dar a luz; había quedado paralizada de la pelvis hacia abajo durante el embarazo. El parto prometía ser difícil, pero logramos hacer por la madre lo que ella no habría podido hacer sola.
Mientras ayudábamos a la mujer, invocamos la ayuda de la Consolata, repitiendo: «María, ayúdanos», y… ella realmente nos ayudó. Los dos bebés nacieron sanos y sin ningún problema.

Al contemplar la sincera sonrisa de la madre, lo experimentamos una vez más: LA VIDA SIEMPRE GANA. La alegría de la madre por sus dos nuevos hijos era inmensa; para expresar su gratitud, a pesar de ser musulmana, llamó a la niña Mariamu (María).
En este caso, como en todas nuestras experiencias acompañando a mujeres (más de 2000), durante el embarazo y hasta el nacimiento de sus hijos, fuimos testigos, con gran emoción y admiración, del amor y el respeto que todas sentían por la nueva vida que se formaba y crecía en su interior, a la que consideraban “un regalo de Dios”.
Por esta razón, puesto que cada criatura nacida era un “regalo”, no preparaban nada antes del nacimiento, ni se preguntaban si darían a luz a un niño o una niña, sino que estaban abiertos y listos para recibir la nueva “vida”: ¡LA VIDA, QUE SIEMPRE GANA!
Hna Linda Hill y Hna Agnese De Peron, mc



