
Durante los últimos cuatro meses, desde mi llegada a Colombia, mi tierra de misión, he vivido muchas experiencias que han...
BENVENUTI, BENVENUTE!
¡BIENVENID@S!
BEM-VIND@S!
Nuestra Señora Consolata es la madre que nos engendró y que sigue generándonos. Madre de la verdadera consolación, Jesuscristo, es modelo de discípula y misionera.
Sus palabras indican el camino para la santidad y la misión. Lo sentimos como una presencia viva, que sigue indicándonos el camino y repite: "¡Ánimo y adelante, los bendigo!"
Somos para los no cristianos. Anunciamos Jesucristo, verdadera consolación, Hijo misionero del Padre, que se entregó a sí mismo por la salvación de la humanidad. En la Eucaristía encontramos el fuego de amor que nos ilumina y hace arder en nosotras el fuego de la misión.
El Instituto es un pequeño cuerpo, único y unido, una familia de hermanas que se aman. La vida comunitaria caracteriza nuestra misión. Somos una familia que comparte el Carisma con el Instituto Misiones Consolata (Padres y Hermanos) y los Laicos y Laicas Misioneros de la Consolata.

Durante los últimos cuatro meses, desde mi llegada a Colombia, mi tierra de misión, he vivido muchas experiencias que han...

Rumbo al Centenario del Nacimiento al Cielo de San José Allamano, sus hijos e hijas lo escuchan una vez más,...

Rumbo al Centenario del Nacimiento al Cielo de San José Allamano, sus hijos e hijas lo escuchan una vez más,...

Sacerdote de Turín, Italia, fue rector del Santuario de Nuestra Señora Consolata por 46 años. Formador de sacerdotes, fundó dos Institutos misioneros

Misionera de la Consolata en Kenia, vivió una vida de caridad heróica, el pueblo Kikuyu la llamaba: Nyaatha, que significa: Madre toda misericordia.

Misionera de la Consolata en Kenia y Somalia, trabajó como enfermera y formadora de enfermeros. Fue asesinada por odio de la fe.
As palavras dos nossos Santos são luzes no nosso caminho. Eles testemunham o intenso amor a Deus e a paixão pela missão
La santidad no es hacer cosas extraordinarias, sino hacer bien todas las cosas, en el mejor modo posible
Amaré la caridad más que a mí misma
Quisiera que al rededor del Señor, delante de él, nosotras todas pudiéramos dicer lo que a veces cantamos en el iglesia y que no encuentro el coraje de decir: "Con corazón simple y contento lo di todo, mi Señor". Tengo siempre que decir: "deseo darlo todo..." pero espero que un día el Señor, en su bondad, me va a ayudar a darlo todo, o se lo tomará, porque Él sabe que esto yo deseo. Él lo sabe.
Missionarie della Consolata
missio.consolata@gmail.com
Misioneras de la Consolata
abconsolata@gmail.com
Missionárias da Consolata
missionariasdaconsolata@gmail.com
E-mail del sito: postmaster@missionariedellaconsolata.org