Santidad y espíritu de familia
El espíritu de familia es el corazón de la espiritualidad de San José Allamano y la fortaleza del Instituto no proviene del celo individual, sino de la comunión construida cada día.
A menudo recordaba que la comunidad es una familia y que la primera tarea misionera consiste en vivir relaciones fraternas auténticas: “ El Instituto es una familia; Debéis vivir como verdaderos hermanos… Deberíamos tener un espíritu de cuerpo hasta el punto de dar la vida los unos por los otros. “ (Los quiero así, cap. 7). El espíritu familiar se nutre con gestos sencillos: bienvenida, perdón, colaboración, alegría compartida.
Allamano insistía en que la unidad es la base de toda obra misionera: “Caminad juntos, siempre unidos, y el Señor bendecirá todas vuestras obras” (Carta a los misioneros, vol. II, p. 74). Vivir el espíritu de familia significa, por tanto, construir un jardín común cada día, donde la diversidad se convierte en riqueza y la misión en un testimonio visible del amor de Dios.
Invocaciones
Señor Jesús, Tú que nos revelaste el corazón del Padre y nos mandaste amarnos unos a otros como Tú nos amaste,
- concede que el espíritu de familia enseñado por San José Allamano pueda convertirse en nuestra forma concreta de vivir el Evangelio: un amor que no se busca a sí mismo.
Tú que nos has elegido y enviado a dar fruto,
- Haznos instrumentos de tu comunión, para que podamos formar “un solo corazón y alma” cuando creamos que Tú estás entre nosotros.
Tú que nos reúnes como niños queridos y nos llamas a construir tu casa juntos,
- danos un corazón capaz de acoger y unir, para que cada palabra y cada gesto se conviertan en una semilla de fraternidad.
Oremos:
Señor, danos el espíritu de familia
que nos enseñó San José Allamano:
un espíritu hecho de bienvenida, perdón, sencillez
y una misión vivida juntos, nunca solos.
Concédenos que nuestra unidad se convierta
en un testimonio vivo de tu Evangelio,
que nuestra alegría sea plena
y que cada gesto nuestro
sea una semilla de consolación para el mundo.
Amén.




